sábado, noviembre 12, 2005

Navidad por adelantado

NAVIDAD POR ADELANTADO


Así es, ha llegado la navidad, todos nosotros la esperábamos hasta dentro de dos meses, exactamente, el 25 de Diciembre. Pero este año se ha adelantado, la navidad ya está en todas partes, la gente comienza a realizar compras anticipadas y arreglos de todos tipos para navidad, por doquier se menciona ya a la navidad, los medios de comunicación promueven al por mayor el mercantilismo, las tiendas y supermercados están abarrotados de adornos, árboles, regalos, juguetes, vinos, y hasta música de navidad.

Pero no me refiero a la verdadera navidad, sino a una navidad materialista, una navidad sin espíritu, y sin sentido. Todo mundo busca el espíritu navideño, pero no lo están buscando en el lugar correcto, quizá es por eso que muchas personas no saben que su navidad está vacía; lo buscan en las tiendas de regalos, en el dinero, en los antros, en los parques y hasta en los mejores sitios turísticos. Piensan que unos cuantos regalos costosos son el sustituto perfecto para el amor verdadero, piensan que con un suéter o un pantalón van a poder dar a sus hijos el calor maternal y paternal que tanto necesitan, que el dinero en exceso les trae felicidad, que un buen vino hace que los problemas se vayan, piensan que con aceptar en su casa a unos peregrinos que no pueden andar, ni ver ni hacer nada y con arrullar a un niño van a borrar sus pecados.

La verdadera navidad está en recordar que un día, el Hijo de Dios se hizo hombre y vino a la tierra como un humilde bebé que nació en un pesebre y que fue adorado por pastores que supieron reconocer al verdadero Rey de Reyes; y por ángeles del cielo que se maravillaban al ver a su Rey tomando la forma de un simple mortal. Lo más importante es entender que éste niño creció y se convirtió en nuestra salvación y en nuestro perdón, que gracias a Él tenemos una morada en el cielo y una promesa de vida eterna.

Jesús vino a la tierra a dar su vida por ti y por mí, para que gracias a ello obtengamos la salvación y el perdón que solo Jesús te puede dar. Tal vez, el espíritu de la navidad no sea el gordito vestido de rojo, o una simple ocasión más para festejar algo; tal vez la navidad no esté en un regalo o en una tienda, tal vez, la navidad signifique un poco más que todo esto…