jueves, mayo 25, 2006

Las "Acomodadas"...



Yo tuve una de estas.
Esta vez, solo quiero comentarles algo, sin el afán de ofender a alguien o que mi comentario dañe los sentimientos o pensamientos de nadie, solo quiero dar a conocer mi punto de vista y mis experiencias personales con respecto a un tema no muy importante tal vez, pero si muy divertido.

En estos últimos días he salido de mi casa a las 8:00am, y la verdad es muy padre levantarse como a eso de las 6:30, porque tienes tiempo para todo; esta semana, mi rutina fue levantarme a las seis y media, bañarme y prepararme para la escuela, salir de mi casa al cuarto para las ocho, tomar mi camión con destino a Pantitlán, y llegar a mi amada escuela a las 9:00am para estudiar las pocas clases que me quedan.

Pero eso no es lo divertido, sino que a esa hora, hay mucha gente en actividades diferentes; por ejemplo: las mamás que van a dejar a sus hijos a la primaria, mamás jóvenes q van de pants o de pantalón; chicas que salen a sus escuelas o trabajitos en pericoapa, o en algún local vendiendo teléfonos celulares; gente que ha preferido salir de sus casas un poco tarde para dormir tantito más; pero lo mejor de todo, es que a esa hora, salen a trabajar las ‘acomodadas’. Tal vez te preguntarás, ¿quién fregados son las ‘acomodaditas’? Pues bien: Las ‘acomodadas’ son las esposas recién casadas, jóvenes y bastante hermosas, de hombres exitosos que tiene empleos bien pagados en empresas de prestigio o en el gobierno. No obstante, también les nombro ‘acomodadas’ porque son mujeres que tienen matrimonios arreglados y que vienen de familias de posición económica “jodida” (como yo), buscan por medio de el matrimonio, favorecerse y vivir mejor por el resto de sus vidas, con todo aquello que implica el matrimonio (yo, en lo personal no les diría esposas, sino algo muy parecido…).

Puedes identificarlas porque las distinguen ciertas particularidades, digámoslo así, ciertos patrones en común que las hacen inconfundibles. Trataré de describirlas para que, en el momento que vayas en el pesero, en la micro, o en el transporte de los agasajos y malos pensamientos (El Metro), las puedas encontrar e incluso, enamorarte de alguna de ellas (solo que debes tener cuidado, por lo regular siempre te descubren sus maridos, te lo digo por propia experiencia), fíjate bien:

Al estudiar el comportamiento de las ‘acomodadas’, y su forma de pasar por la vida, he visto que, son chaparritas, no tanto, no pasan del 1.60, su complexión delgada y sus formas que no dejarás de mirar las delatan, el cabello es rizado y hasta debajo de los hombros, castaño o rojizo, la cara de niña perversa y mustia mosca muerta, tierna, sus ojos grandes, coquetos y perdidos, te harán enloquecer al mirarlos, la boca un poco paradita, como si quisiera un beso (que yo con gusto les daría), las piernas un tanto llenitas y tantito arqueadas, manos finas y uñas pintadas (el color puede variar dependiendo del gusto de ella); en cuanto al vestido, saco informal, con blusa desabotonada del cuello, por lo regular son de colores claros y de rayitas, pueden usar falda pegada, arriba de las rodillas, pantalón entallado de mezclilla, o pantalones de vestir holgados del final, zapatos de punta, altos, y eso si, lo que no puede faltar en una mujer: su respectiva bolsita multiusos pequeña conteniendo todo lo imaginable e inimaginable. Las puedes encontrar entre las 8:00 y las 9:00am, ya que ellas, por ser las espositas del patrón, pueden llegar a las 9:00.

Es divino observar a estas hermosas ‘acomodadas’, y más sabiendo que sus tontos esposos están trabajando, mientras que ellas se divierten con otro, o con otros; coqueteando en el transcurso a su trabajo, dejando que la gente las observe, y que algunas empleadas la odien por ser lo que son.

Ahora, cada que se suban al transporte público, observen si no hay a su lado una hermosa ‘acomodadita’ dispuesta a ponerle los cuernos a su marido, y complacerte en todas tus fantasías (cochinote), pero ten cuidado, recuerda no llamarla después de su horario de trabajo, y si le mandas mensajitos, “Pídele Que Los Borre”, no la presumas mucho, porque afortunados somos pocos y envidiosos hay demás.
Salatiel