domingo, enero 22, 2006
jueves, enero 05, 2006
Hoy llamó su amigo...

Hola, antes de que comiencen a leer esto que está muy bueno, quiero dar el merecido reconocimiento a Thalia, mi amiga. Esta historia me la contó ella y yo solo puse un poco, espero que la disfruten porque de verdad es uno de los mejores.
Hoy llamó su amigo, aquel a quien siempre le cuenta sus penas, el que nunca lo abandona en una borrachera, el que sabe incluso, cuantas veces a comido spaghetti, quien sabe su número favorito, y cuantas bicicletas ha tenido a lo largo de su vida. Me llamó para decirme que Renato quiere volver conmigo, y que no piensa más que en mi.
Todo comenzo hace unas semanas, hace mucho que no pensaba en él, pero ayer lo soñe, fue algo muy raro porque nunca lo había hecho. En mi sueño nos reencontrabmos para saber como nos iba en la vida, solos, separados el uno del otro, pero el motivo principal era para invitarme a la fiesta de cumpleaños de su mamá, que era en una semana, realmente al sueño no le tome importancia, puesto que los sueños solo me traen problemas y malos recuerdos.
Pero sucedió una tarde que su amigo me llamó pidiendome ver a Renato, no lo podia creer, el sueño no reflejaba un deseo sino una premonición, era más un aviso que un recuerdo vago y absurdo de volver a encontrarlo. Sonó el telefóno de mi habitación, sin saber de quién era el número en el identificador, descolgué la bocina:
-Hallo-
-Hola, como estás-
-¿Quien habla?-, le dije porque no reconocía su voz en el teléfono.
-Soy David, ¿te acuerdas de mi?, soy amigo de Renato-
-Oh si, ahora te recuerdo, que hay, como has estado-
-Bien, gracias. Mira, no es por parecer grosero pero... solo te llamo porque Renato me lo pidió. Quiere verte, dice que esta vez no habrá nadie más, solo tu y él. Necesita verte-.
-¿A si? y si tanto me quiere ver por qué no me busca él?-, dije en un tono un poco alto, estaba molesta, no quería saber nada más de Renato, hace mucho que terminamos y quería vivir mi vida sin él.
-Oye, yo soy su mejor amigo, y la verdad es que nunca lo había visto tan mal, te necesita en serio, ayer tomamos mucho y se puso a llorar y a gritar como loco, si te interesa aunque sea un poco, ve el sábado al parque de lomas a las 3. Hazlo por sus amigos si quieres, yo en especial, quiero verlo bien, y que ya no sufra...
Después de esto colgó el teléfono y no pude decirle nada más... estaba allí, con la bocina del teléfono todavía en mi mano, sin saber qué debía hacer, sin poder levantarme de mi lugar, sin siquiera tener una idea de si debía o no creer en los sueños; ir a verlo y revivir todo, caer de nuevo en la rutina, pelear y discutir por tonterías, o no ir y que sus amigos lo vean sufrir y me digan cada que pase que no tengo corazón. Tendría que decidirlo rápido, para mi mala suerte era jueves por la noche y la cita era el sábado.
Asi que había llegado el día, la hora y tal vez el lugar. El estaba ahí sentado, me sentia nerviosa pero segura a la vez; al verlo, lo primero que pasó por mi mente fue ¿qué hago aquí? Pero al saludarlo me convencí de que estaba en busca de respuestas, de arreglar de una vez por todas estos malditos pensamientos e ideas de él. Asi que empezó la conversación, lo típico de siempre: ¿Cómo estás? ¿Qué has hecho? ¿Qué piensas hacer?...fue un poco tedioso e incomodo al principio pero, sin darme cuenta , después de algunas horas de platicar y caminar, de un café en el parque, llegamos a mi casa. Lo despedí desde la puerta de mi casa con un beso en la mejilla; antes de que se fuera me comentó sobre la fiesta de su mamá, dijo que ella estaría encantada con mi presencia en su cumpleaños. Los dos sabiamos muy bien que no iría.
Todo siguió su curso como si no lo hubiera visto. El 31 de Diciembre me habló para desearme feliz año nuevo y todo lo demás, pero al despedirse dijo algo que me dejo helada:
-otra cosa antes de despedirme: Te amo-, y colgó...
Ayer lo vi de nuevo y me preguntó si lo quería. Respondí: no se, me dijo lo entiendo. Asi que solo le pedi que se cuidara y que sabía que contaba con una amiga... luego, no supe nada de él. Después de revivir su enorme recuerdo, de saber que aún hay esperanza y de que los sueños a veces se cumplen, se marcha y se olvida de mi. Tal vez lo volveré a ver, no lo sé. Pero la próxima vez, tendré que pensar una buena excusa para no recordarlo...
Hoy llamó su amigo, aquel a quien siempre le cuenta sus penas, el que nunca lo abandona en una borrachera, el que sabe incluso, cuantas veces a comido spaghetti, quien sabe su número favorito, y cuantas bicicletas ha tenido a lo largo de su vida. Me llamó para decirme que Renato quiere volver conmigo, y que no piensa más que en mi.
Todo comenzo hace unas semanas, hace mucho que no pensaba en él, pero ayer lo soñe, fue algo muy raro porque nunca lo había hecho. En mi sueño nos reencontrabmos para saber como nos iba en la vida, solos, separados el uno del otro, pero el motivo principal era para invitarme a la fiesta de cumpleaños de su mamá, que era en una semana, realmente al sueño no le tome importancia, puesto que los sueños solo me traen problemas y malos recuerdos.
Pero sucedió una tarde que su amigo me llamó pidiendome ver a Renato, no lo podia creer, el sueño no reflejaba un deseo sino una premonición, era más un aviso que un recuerdo vago y absurdo de volver a encontrarlo. Sonó el telefóno de mi habitación, sin saber de quién era el número en el identificador, descolgué la bocina:
-Hallo-
-Hola, como estás-
-¿Quien habla?-, le dije porque no reconocía su voz en el teléfono.
-Soy David, ¿te acuerdas de mi?, soy amigo de Renato-
-Oh si, ahora te recuerdo, que hay, como has estado-
-Bien, gracias. Mira, no es por parecer grosero pero... solo te llamo porque Renato me lo pidió. Quiere verte, dice que esta vez no habrá nadie más, solo tu y él. Necesita verte-.
-¿A si? y si tanto me quiere ver por qué no me busca él?-, dije en un tono un poco alto, estaba molesta, no quería saber nada más de Renato, hace mucho que terminamos y quería vivir mi vida sin él.
-Oye, yo soy su mejor amigo, y la verdad es que nunca lo había visto tan mal, te necesita en serio, ayer tomamos mucho y se puso a llorar y a gritar como loco, si te interesa aunque sea un poco, ve el sábado al parque de lomas a las 3. Hazlo por sus amigos si quieres, yo en especial, quiero verlo bien, y que ya no sufra...
Después de esto colgó el teléfono y no pude decirle nada más... estaba allí, con la bocina del teléfono todavía en mi mano, sin saber qué debía hacer, sin poder levantarme de mi lugar, sin siquiera tener una idea de si debía o no creer en los sueños; ir a verlo y revivir todo, caer de nuevo en la rutina, pelear y discutir por tonterías, o no ir y que sus amigos lo vean sufrir y me digan cada que pase que no tengo corazón. Tendría que decidirlo rápido, para mi mala suerte era jueves por la noche y la cita era el sábado.
Asi que había llegado el día, la hora y tal vez el lugar. El estaba ahí sentado, me sentia nerviosa pero segura a la vez; al verlo, lo primero que pasó por mi mente fue ¿qué hago aquí? Pero al saludarlo me convencí de que estaba en busca de respuestas, de arreglar de una vez por todas estos malditos pensamientos e ideas de él. Asi que empezó la conversación, lo típico de siempre: ¿Cómo estás? ¿Qué has hecho? ¿Qué piensas hacer?...fue un poco tedioso e incomodo al principio pero, sin darme cuenta , después de algunas horas de platicar y caminar, de un café en el parque, llegamos a mi casa. Lo despedí desde la puerta de mi casa con un beso en la mejilla; antes de que se fuera me comentó sobre la fiesta de su mamá, dijo que ella estaría encantada con mi presencia en su cumpleaños. Los dos sabiamos muy bien que no iría.
Todo siguió su curso como si no lo hubiera visto. El 31 de Diciembre me habló para desearme feliz año nuevo y todo lo demás, pero al despedirse dijo algo que me dejo helada:
-otra cosa antes de despedirme: Te amo-, y colgó...
Ayer lo vi de nuevo y me preguntó si lo quería. Respondí: no se, me dijo lo entiendo. Asi que solo le pedi que se cuidara y que sabía que contaba con una amiga... luego, no supe nada de él. Después de revivir su enorme recuerdo, de saber que aún hay esperanza y de que los sueños a veces se cumplen, se marcha y se olvida de mi. Tal vez lo volveré a ver, no lo sé. Pero la próxima vez, tendré que pensar una buena excusa para no recordarlo...
miércoles, enero 04, 2006
Dun tempo para siempre...

Bueno pues, quiero compartir esta canción, que es una de mis preferidas y la verdad es que me gusta mucho, está en "Galego" que es un idioma o lengua muy bonito, intenten traducirla y luego me dicen que tal está, y si alguien quiere el mp3 puede pedirmelo, ya saben, para eso estoy. Espero que les guste:
"Dun tempo para sempre"
by A. Espinosa / D. Cerqueiro
Luar Na Lubre
Vese voar
Unha moura soidade
Que vai xurdindo
Baixo o solpor;
Sombras que doan seu alento
E transforman o ar
Nun incerto mencer;
Voces que son
As pegadas dun tempo,
Eco de doces
Acordes de alalás.
Cando atoparemos
Druidas envoltos
Nos fumes das lubres
No bosque de emaín;
E o val enfeitizado
Polas sombras que ainda emerxen
Da última noite,
Noite de luar.
Soños galopando
Xa rachan co silencio
E o vento asubía
Acordes de alalás.
by A. Espinosa / D. Cerqueiro
Luar Na Lubre
Vese voar
Unha moura soidade
Que vai xurdindo
Baixo o solpor;
Sombras que doan seu alento
E transforman o ar
Nun incerto mencer;
Voces que son
As pegadas dun tempo,
Eco de doces
Acordes de alalás.
Cando atoparemos
Druidas envoltos
Nos fumes das lubres
No bosque de emaín;
E o val enfeitizado
Polas sombras que ainda emerxen
Da última noite,
Noite de luar.
Soños galopando
Xa rachan co silencio
E o vento asubía
Acordes de alalás.

