VAMOS POR LA COPA !!!

Hace muchos años, a un inglés se le ocurrió el fútbol, hace muchos años se jugó el primer partido de fútbol soccer, se formó la FIFA y surgieron los campeonatos mundiales; hoy el fútbol está en su apogéo, es el deporte con más afición y el único que pueden disfrutar ricos y pobres, negros y arios, musulmanes y cristianos, hombres y mujeres, todos, tenemos acceso al fútbol. Que un balón una al mundo, no tiene precio, este deporte hace hermanos a los enemigos, y rivales a los que alguna vez fueron aliados de armas, La copa mundial, el máximo sueño de toda nación. Al iniciar el juego, todo queda atrás: glorias, victorias, raza, color, sexo, religión, todo. Las más grandes batallas se viven en el campo, que yo llamaría: de batalla. Los recintos sagrados, templos del fútbol, colosales obras hechas por el hombre, pero bendecidas por la pasión del fútbol. Aquí sólo hay un perdedor, y no es aquel que no logra ganarle al contrario, sino el que no disfruta de la fiesta que se vive en los estadios, aquellos que creen que el fútbol es para el vulgo y para la gente sin cultura. El fútbol es un modo de vivir, cada quien juega su partido, los aficionados en las gradas apoyando con la garganta y el corazón a su equipo, y los feroces guerreros en la cancha.
Hoy mi selección está fuera de la copa, no pudimos conquistar, perdimos con el corazón en la mano y nuestras fuerzas han quedado en el campo, esto, es parte del eterno contraste en el fútbol, tristeza para los derrotados, regocijo para los victoriosos. Hoy mi selección ha regresado a tierras aztecas para seguir con el entrenamiento y la espera de otra oportunidad.
Mañana, la escuadra tricampeona del mundo, Italia, pondrá una estrella más en su escudo, los fanceses son duros, pero la copa será de los azules. Estos dos, han peleado a lo largo de su historia, romanos contra galos, pelearon en la primera y segunda guerras mundiales, fueron rivales, son potencias del mundo, son dos grandes naciones, su historia es muy grande, su cultura lo es más, sus lenguas nobles y su gente también, pero esto, quedará en segundo termino cuando el árbitro haga sonar su melodía, nada vale en el fútbol más que los guerreros que se encuentran en el verde campo circundado por la euforia de su gente, sólo habrá un ganador, sólo uno pasará a la historia, La Forza Azzurri levantará la copa de oro, la que ya ha levantado.
Mi alma es tricolor, pero mi corazón es Azzurri. Buenas noches Alemania, Buenos días París, que gane el mejor.
